Te entregamos tu plan estratégico completo en 30 días, dirigido por consultores humanos, y construido escuchando a tu organización entera: colaboradores, directivos, y los clientes y aliados clave que definas con nosotros. Ninguna empresa debería trabajar sin una estrategia clara, o peor, con un plan que se queda en el papel.
O peor: tienen una que nadie logra cumplir, porque se quedó en una presentación bonita.
Y de las que sí planean, solo una de cada tres logra ejecutar lo que se propuso.
Plan completo en 30 días, con un microplan por área, por una tercera parte de lo que cobra una consultoría tradicional.
Contratas una consultoría: de cuatro a seis meses de trabajo, con dos talleres en un hotel con el comité ejecutivo.
Al final llega un PDF de 84 páginas. Lo abre el gerente general una vez, en la presentación final.
El resto de la organización nunca lo lee. Cada área interpreta a su modo lo que cree que le tocaba hacer, y en seis meses nadie recuerda los objetivos del taller.
La mayoría de las estrategias no fracasan en el diseño, fracasan en la ejecución.
Los equipos se concentran en cumplir la tarea, no en asegurar resultados medibles.


El plan completo se entrega en 30 días o menos.
Las entrevistas las hace Lian en nuestra plataforma, y por eso no se limitan a las cinco cabezas de siempre: junta, alta dirección, líderes de área, colaboradores, y los clientes y aliados clave que elijas.
El alcance se define contigo en el onboarding, y cada quien responde en sus tiempos, sin frenar la operación.
Los consultores dirigen el diagnóstico y las sesiones de trabajo donde tu equipo itera la estrategia. La junta la entrevista un Consultor Senior en persona.
El resultado no es un PDF: es un plan de futuro con microplanes por área. Cada equipo sabe qué hacer y la métrica que asegura el resultado.
Lian entrevista a todos los niveles en nuestra plataforma: de la junta al piso de operación, más clientes y aliados clave. A la junta la entrevista un Consultor Senior.
Cruzamos tendencias de tu sector, un radar de 3 a 6 competidores, las entrevistas y un PESTEL en un FODA con insights. Es la mirada de afuera que por dentro no se tiene.
Con esa evidencia construimos el mapa estratégico y el plan táctico que se desprende de él. No te lo presentamos al final: lo iteras con los consultores mientras se arma.
Cerramos con los OKRs y las iniciativas de cada área, también iterados contigo. Sumamos las herramientas para que cada equipo empiece a ejecutar el lunes siguiente.
Seis piezas que quedan operando: cada una resuelve algo que hoy te cuesta tiempo, plata o discusiones.
Sabes qué piensa cada nivel de tu organización, no solo lo que te cuentan en el comité.
Dejas de comparar a ciegas contra lo que te imaginas que hace la competencia.
Todo destilado para construir una estrategia sobre un futuro que sí se puede construir.
Tu comité deja de discutir qué es prioridad: el mapa ya lo ordena en una sola hoja.
Cada objetivo llega con su métrica. Se acaba el “sonó bien, pero no sabemos cómo hacerlo”.
Cada área sabe qué hacer y cómo medirlo, sin que tú traduzcas el plan general.
Metodología rigurosa como la de una Big Four, a menos del 10% de lo que te cobraría.
30 días en lugar de 4 a 6 meses.
No es IA sola: consultores expertos trabajando con Lian Mentor.
Diagnóstico a profundidad de la organización y su entorno: su gente, su competencia, su país y su mercado.
El límite: nuestro modelo cubre sesiones virtuales. Lo presencial está sujeto a disponibilidad y genera costo extra.
El diagnóstico, las sesiones de estrategia y el plan los firman consultores humanos del equipo. Lian entrevista a tu organización, destila la evidencia y la cruza con las tendencias de tu sector.
Sí, y es a propósito. Lian hace las entrevistas en nuestra plataforma, y por eso podemos escuchar a toda tu organización en una semana, no solo a las cinco de siempre. A tu junta directiva la entrevista un Consultor Senior en persona.
Lo que ninguna IA hace sola es el resto: el diagnóstico, las sesiones de trabajo con tu equipo y el plan los dirigen y los firman consultores humanos.
Cada persona responde desde donde esté, en sus tiempos, durante la semana 1. Nadie tiene que sentarse dos días en un salón de hotel.
Pueden, y probablemente ya lo hicieron. El problema no es la capacidad de tu equipo, es desde dónde mira.
Kahneman y Lovallo lo documentaron en Harvard Business Review: quien planea desde adentro sobreestima lo que van a rendir sus propias iniciativas y subestima lo que hace la competencia. Por eso la semana 2 no la ponemos nosotros ni ustedes: la pone el mercado.
Si esa consultoría terminó en un documento que hoy nadie abre, no. La diferencia está en dos puntos: a quién escuchamos para armarlo y con qué te quedas al final.
Ellos entrevistaron al comité; nosotros escuchamos a toda tu gente, más los clientes y aliados clave que definas. Ellos entregaron un plan general; nosotros entregamos además el microplan de cada área, con la métrica que asegura el resultado.
Es el mejor momento. La mitad de las empresas medianas está igual, y el método no supone que llegues con un plan previo: la semana 1 es justamente para levantar lo que hoy vive en la cabeza de cada quien.
Una tercera parte de lo que cobra una agencia de consultoría tradicional, que además se demora de cuatro a seis meses. El número exacto depende del tamaño de tu operación y te llega por escrito, sin letra menuda.
Porque el trabajo pesado no lo hace un equipo de consultores junior facturando horas. Lian entrevista a tu organización, investiga tu entorno y cruza la evidencia; los consultores ponen el criterio, dirigen las sesiones y firman el plan.
A eso se suma que el modelo es virtual: no pagas viajes, ni talleres de hotel, ni la marca en la portada del documento.
Porque lo que alarga una consultoría tradicional no es pensar, es coordinar: agendar comités, esperar respuestas, armar la información a mano.
Aquí las entrevistas corren en paralelo y cada persona responde en sus tiempos, el análisis del entorno avanza al mismo tiempo, y las sesiones de trabajo quedan pautadas desde el kickoff.
Cada entrevista se responde en los tiempos de cada persona, así que el costo de agenda es bajo. Lo que sí necesitamos es acceso a varios niveles de la organización: si eso hoy no es posible, no es el momento para GetaPlan.
El entregable se reparte en microplanes por área. Cada equipo recibe el suyo, con su propia métrica y por separado. Nadie tiene que buscar su parte dentro de un documento de ochenta páginas.
Te quedas con todos los entregables y cada área con su microplan. Desde ahí puedes seguir afinando la estrategia con GetaTrends, que aporta data del entorno mes a mes.
No. Trabajamos con política de retención cero: ni nosotros ni los modelos que usamos guardan tu información para entrenar. Lo que dice tu gente en las entrevistas no sale de tu espacio.
Lo que sí queda guardado, y es tuyo, es el Cerebro de tu empresa: tu plan, tus OKRs y tus microplanes. Es la base de lo que estamos construyendo: sesiones de trabajo con Lian sobre el Cerebro de tu propia empresa.
En 30 días tienes el plan completo. Desde la semana 5, cada área ejecuta con su propio microplan y su propia métrica, sin esperar a que el gerente general le traduzca el objetivo general.
